1º de Mayo. Nada que celebrar.

Hoy deberíamos estar celebrando el Día del Trabajo.

Sí, decimos deberíamos, porque en realidad, hoy, día 1 de Mayo, no tenemos mucho que celebrar.

No celebrarán nada los familiares y amigos de los más de 23.000 fallecidos oficiales a causa de la pandemia en España.

Tampoco los miles de sanitarios que han contraído la enfermedad tratando de salvarnos a los demás, en la región en la que han caído en mayor proporción.

Ni los cacereños, que viven en la provincia con el más alto porcentaje de fallecidos de toda España.

Ni los empresarios o los autónomos, con sus empresas cerradas desde hace más de mes y medio, algunas de ellas quebradas sin remedio.

Ni los trabajadores asalariados, temporal o definitivamente abocados al paro y que aún no han percibido las prometidas ayudas.

Ni los profesores, que no cesan en su empeño de seguir enseñando a distancia a los escolares, en un curso prácticamente perdido, encerrados en casa hace 50 días y con un déficit de aprendizaje que sólo da el contacto presencial y que será difícil de recuperar.

Ni los empleados públicos con sus hogares transformados a toda prisa en despachos improvisados, realizando un sobreesfuerzo para que la actividad esencial no pare, a pesar de las circunstancias.

Ni los delegados sindicales, que no pueden visitar a sus compañeros en los centros de trabajo, para acompañarles de modo cercano, ni ofrecerles apoyo o asesoramiento y que mañana no podrán salir a manifestarse en reivindicación de mejoras en la calidad del trabajo y los salarios.

Ni nuestros mayores, los más castigados por la pandemia, a muchos de los cuales no pudimos abrazar antes de marcharse y por los que sólo nos queda rezar (el que rece) y llorarles.

Ni, en definitiva, una sociedad que creíamos a salvo ya de cualquier amenaza y que, de un día para otro, se ha visto golpeada por un enemigo invisible que la ha dejado noqueada y parcialmente inerme.

Seguro que el año que viene este primero de mayo volverá a tener su significado, ojalá así sea.

En el convencimiento de que esta situación va a mejorar en un breve plazo de tiempo y que más pronto que tarde se va a dar con los remedios para derrotar al virus, dejemos las celebraciones para otro momento, porque, como decimos, hoy , más que para celebrar, es un día para reconocer y valorar en su justa medida el esfuerzo de los trabajadores y la capacidad de resistencia de la sociedad en su conjunto

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Sindicato de Empleados Públicos Extremeños

30. abril 2020 por webmastersgtex
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